En una noche cargada de expectativa en el estadio Romelio Martínez, Junior de Barranquilla volvió a dejar dudas y terminó cayendo 1-2 frente a Deportivo Cali, en compromiso válido por la fecha 15 de la Liga BetPlay I-2026.
El equipo rojiblanco, que venía mostrando irregularidad en su juego, tuvo el control del balón durante gran parte del encuentro, pero volvió a evidenciar uno de sus principales problemas: la falta de contundencia en el último tercio. Con casi el 70% de la posesión, Junior dominó desde lo territorial, pero fue el visitante el que impuso la eficacia.
Deportivo Cali, dirigido por Rafael Dudamel, planteó un partido inteligente, cediendo la iniciativa y apostando a la transición rápida. La fórmula le funcionó a la perfección con una figura excluyente: Steven Andrés “Titi” Rodríguez, quien marcó un doblete que silenció al escenario barranquillero.
El primero llegó tras una jugada colectiva bien elaborada y el segundo, con un remate de media distancia que terminó siendo decisivo.
Junior, por su parte, reaccionó tarde. El descuento llegó desde el punto penal en los minutos finales, a través de Luis Fernando Muriel, pero no fue suficiente para evitar una derrota que deja sensaciones preocupantes en el entorno tiburón.
Desde el análisis, el equipo barranquillero repitió patrones que han sido señalados por la crítica deportiva local: posesión estéril, poca claridad en ataque posicional y dificultades para romper bloques defensivos bien organizados. Aunque jugadores como Teófilo Gutiérrez intentaron generar juego, el equipo careció de profundidad y sorpresa.
En contraste, el Cali mostró orden, eficacia y carácter competitivo. Supo resistir los momentos de presión y fue contundente cuando tuvo oportunidades, una virtud que terminó marcando la diferencia en el resultado final.
La derrota no solo golpea en lo anímico, sino también en la tabla. Mientras Junior se estanca en la pelea por mantenerse en los primeros lugares, Deportivo Cali se mete en el grupo de los ocho, revitalizando sus aspiraciones de clasificación en la recta final del todos contra todos.