En entrevista con el diario El País de España, el presidente Gustavo Petro lanzó fuertes advertencias sobre el futuro de América Latina, abordó temas de política internacional y realizó un balance de su gobierno a pocos meses de finalizar su mandato en agosto de 2026.
Durante el diálogo, el mandatario señaló que la región podría entrar en una fase de “rebelión” si Estados Unidos no modifica su política hacia Latinoamérica, especialmente frente a los programas migratorios y las deportaciones masivas.
“Ellos usan sus políticas y sanciones como un mecanismo de extorsión (…) te persiguen y te amenazan con que te pueden llevar, como a Maduro, a Estados Unidos. Entonces, un sistema así es como el que tenía el rey de España hace unos siglos. ¿Y cuál fue la respuesta latinoamericana? La rebelión”, afirmó.
Petro criticó particularmente el uso de sanciones e instrumentos financieros como herramientas de presión política. Según explicó, medidas como la inclusión en listas del Tesoro estadounidense —como la OFAC— se emplean para condicionar decisiones de gobiernos que mantienen posiciones independientes frente a Washington.
En el plano interno, el presidente hizo un balance de su administración y reconoció errores. Admitió que iniciativas clave como la política de “paz total” y la lucha contra la corrupción no avanzaron como esperaba, además de equivocaciones en la elección de algunos altos funcionarios.
También expresó desconfianza frente a algunas instituciones del país. En particular, cuestionó el sistema electoral colombiano al señalar que existe una historia de fraudes, aunque aseguró que respetará los resultados de las elecciones presidenciales.
No obstante, advirtió que no aceptaría irregularidades que alteren la voluntad de los votantes. “Reconoceré los resultados, pero no un fraude”, dejó claro.
Sobre el panorama político, Petro afirmó que las elecciones de 2026 representarán una disputa entre su proyecto político y el uribismo, planteando esa contienda como una confrontación entre su legado y sectores que buscan revertir sus reformas.
Además, aseguró que una eventual derrota del senador Iván Cepeda en esos comicios también significaría una derrota personal para él.
Finalmente, el mandatario relativizó el avance de la ultraderecha en el escenario internacional y sostuvo que la izquierda mantiene una presencia sólida en varios países de América Latina, lo que, a su juicio, demuestra la vigencia de ese sector político en la región.