Un juez de control de garantías legalizó la captura de Walter Martínez Martínez, detenido en Barranquilla, en el marco del megaoperativo adelantado por la Fiscalía contra la marca Lili Pink por presunto contrabando y lavado de activos.
De acuerdo con las autoridades, Martínez habría figurado como representante legal de al menos siete empresas fachada, que presuntamente eran utilizadas para dar apariencia de legalidad a las operaciones de la red investigada. La Fiscalía le imputó los delitos de lavado de activos, concierto para delinquir y contrabando. El procesado no aceptó los cargos.
El operativo se desarrolló de manera simultánea en 59 ciudades del país e incluyó allanamientos y medidas cautelares sobre 405 establecimientos comerciales, además de inmuebles, vehículos y una sociedad vinculada al caso. Según el ente acusador, la estructura habría operado mediante un entramado de importadoras, comercializadoras y sociedades de papel para ingresar mercancía al país, evadir controles aduaneros y dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito.
La investigación se remonta a 2022, tras alertas de la DIAN por movimientos financieros irregulares. Las autoridades estiman que el presunto lavado de activos ascendería a $730.000 millones, mientras que el contrabando alcanzaría los $75.000 millones.
En el expediente figuran otros nombres que mantienen la presunción de inocencia, mientras avanzan órdenes de captura contra varios implicados.
Pese a las medidas judiciales, las tiendas continúan operando con normalidad; sin embargo, la administración de las empresas quedará bajo control de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) mientras avanzan las investigaciones.