Un meteoro que atravesó el cielo de Estados Unidos fue captado por cámaras de seguridad y testigos, dejando imágenes impactantes del momento exacto en que se desintegró en la atmósfera terrestre. El fenómeno generó un intenso destello luminoso visible desde varios kilómetros de distancia.
De acuerdo con los reportes preliminares, el objeto viajaba a una velocidad superior a los 120.000 kilómetros por hora cuando ingresó a la atmósfera. La fricción con el aire provocó su calentamiento y posterior fragmentación a una altitud superior a los 60 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Los expertos estimaron que la explosión liberó una energía comparable a unas 300 toneladas de TNT, lo que explica el potente resplandor y el estruendo que algunas personas aseguraron haber escuchado tras el evento. Sin embargo, al desintegrarse a gran altura, no se reportaron daños ni víctimas.
Este tipo de fenómenos, conocidos como bólidos, ocurren cuando fragmentos de roca o metal procedentes del espacio ingresan a la atmósfera terrestre a gran velocidad. Aunque son relativamente poco frecuentes, suelen ofrecer espectáculos visuales sorprendentes y permiten a los científicos estudiar mejor el comportamiento de estos cuerpos celestes.