La decisión fue confirmada por el Ministerio de Minas y Energía y se conoce pocos días después de que Ecuador eliminara la tasa de seguridad del 100 % que había impuesto a productos colombianos.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, explicó que la reanudación del intercambio energético estará sujeta a las condiciones técnicas necesarias y hace parte de una estrategia más amplia de integración regional. Esta agenda contempla además el fortalecimiento de la cooperación con Venezuela y el avance de proyectos de interconexión eléctrica con Panamá.
“No son tiempos de aislamiento ni de egoísmos. Son tiempos de cooperación, solidaridad e integración entre los pueblos. Por eso, avanzamos en la reanudación de la cooperación energética con Ecuador, así como en la integración con Venezuela y la interconexión con Panamá”, afirmó el funcionario.

La medida cobra especial relevancia en medio de las advertencias sobre el posible impacto del fenómeno de El Niño en Colombia. Debido a que una parte importante de la generación eléctrica nacional depende de los embalses y las centrales hidroeléctricas, los periodos prolongados de sequía representan un desafío para la estabilidad del sistema energético. En este contexto, la integración con Ecuador se convierte en una herramienta estratégica para garantizar respaldo mutuo en momentos de déficit hídrico.
Además de los anuncios relacionados con la integración energética regional, el Ministerio confirmó una inversión cercana a los $35.000 millones para ampliar la cobertura de gas domiciliario en los municipios de Moniquirá y Santana. El proyecto busca llevar este servicio a cerca del 98 % de los hogares rurales de ambas localidades.
Las nuevas redes permitirán que miles de familias sustituyan el uso de leña para cocinar, lo que contribuirá a mejorar las condiciones de salud pública, reducir los impactos ambientales y elevar la calidad de vida de las comunidades campesinas.
Según el ministro Palma, estas inversiones hacen parte de una estrategia para cerrar brechas en el acceso a servicios básicos y promover el desarrollo de las zonas rurales. “Cuando llevamos energía limpia a los hogares también estamos llevando bienestar, salud y oportunidades. Estamos pensando en quienes históricamente han sido olvidados: las mujeres rurales, los campesinos, los abuelos y las abuelas de Colombia”, señaló.
Con estas iniciativas, el Gobierno busca avanzar en la diversificación y fortalecimiento de la infraestructura energética nacional, al tiempo que impulsa la integración regional y amplía el acceso a servicios públicos esenciales en las zonas más apartadas del país.