Durante su pronunciamiento, el jefe de la cartera de seguridad fue enfático al descartar cualquier relación entre la presencia de grupos armados ilegales y la orientación del voto en esa región. Sánchez tumbó el argumento del líder del Centro Democrático utilizando los datos reales de los comicios: recordó que los resultados de la primera vuelta contradicen completamente esas afirmaciones, puesto que en el departamento de Arauca el candidato que triunfó en las urnas fue uno totalmente distinto al que supuestamente favorecía el grupo guerrillero.
El alto funcionario reveló que denuncias similares de presuntas presiones armadas fueron advertidas en departamentos como Meta, Caquetá, Huila y Tolima; sin embargo, en ninguno de estos territorios se reflejó en las votaciones el supuesto constreñimiento denunciado por la oposición. Ante este panorama, el ministro hizo un llamado contundente a “no criminalizar el voto” y defendió que los ciudadanos colombianos están asistiendo a las urnas ejerciendo su derecho de manera libre y autónoma.
Finalmente, el jefe de la cartera de Defensa envió un mensaje de tranquilidad de cara al balotaje del 21 de junio, asegurando que la Fuerza Pública tiene la instrucción estricta de actuar con total contundencia contra cualquier organización que intente incidir a la población, mediante operaciones militares orientadas a su captura o neutralización dentro del marco legal para blindar por completo la democracia.
