El conjunto egipcio sorprendió al ponerse en ventaja a los 19 minutos gracias a un potente remate de Emam Ashour, tras una asistencia de Mohamed Salah. Durante gran parte del encuentro, los africanos mostraron solidez defensiva y aprovecharon los espacios al contragolpe.
Bélgica, que dominó la posesión y generó más ocasiones de peligro, encontró la igualdad en el minuto 66. La entrada de Romelu Lukaku cambió el desarrollo del partido y su presencia en el área provocó un autogol de Mohamed Hany que significó el 1-1 definitivo.
En los minutos finales ambos equipos tuvieron oportunidades para quedarse con la victoria, aunque las intervenciones de los porteros y la falta de precisión mantuvieron el empate. Egipto incluso reclamó una posible pena máxima revisada por el VAR, pero la decisión arbitral no cambió.
Con este resultado, Bélgica y Egipto suman un punto en el Grupo G, que completará su primera jornada con el duelo entre Irán y Nueva Zelanda.
