Ukraine lanzó este jueves el mayor ataque con drones registrado contra Moscow desde el inicio de la guerra en 2022, en una ofensiva que alcanzó varios puntos estratégicos alrededor de la capital rusa. De acuerdo con autoridades locales, cerca de 200 drones impactaron objetivos en la región, dejando al menos 17 personas heridas y provocando incendios visibles en zonas industriales, mientras el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado cerca de mil drones y cuatro misiles de crucero en distintas regiones del país.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, afirmó que el ataque corresponde a una respuesta militar frente a recientes bombardeos rusos sobre Kyiv y señaló que Rusia debe avanzar hacia una salida diplomática al conflicto. Entre los puntos alcanzados estuvo la refinería de Kapotnya, en el sureste de Moscú, donde se registraron fuertes explosiones, además del cierre temporal de los cuatro aeropuertos de la capital y cientos de cancelaciones y retrasos aéreos.
El impacto también generó preocupación entre residentes cercanos a las zonas afectadas, quienes reportaron presencia de residuos oscuros en el ambiente tras los incendios en instalaciones petroleras. Aunque las autoridades locales negaron riesgos inmediatos para la población, se emitieron recomendaciones preventivas para personas vulnerables, mientras videos difundidos en redes sociales mostraron daños en edificios residenciales y áreas industriales pese a las restricciones oficiales sobre la difusión de imágenes.
El ataque marca una nueva escalada en la guerra iniciada tras la invasión rusa en febrero de 2022 y refleja la estrategia de Ucrania de llevar operaciones militares más profundas dentro del territorio ruso. Mientras tanto, Vladimir Putin no se ha pronunciado públicamente sobre la ofensiva, en un momento en que ambos países mantienen intercambios constantes de ataques a larga distancia y crecen las dudas sobre la capacidad defensiva de Moscú frente a este tipo de operaciones masivas.