1. Cabo Verde protagonizó una de las mayores sorpresas
La selección africana, con una población cercana a los 500.000 habitantes, logró rescatar un empate ante España, vigente campeona de Europa. El resultado fue considerado uno de los grandes golpes del torneo y dejó en evidencia que las diferencias históricas entre selecciones son cada vez menores.
2. Noruega y el legado familiar mundialista
La selección noruega cuenta con tres futbolistas cuyos padres también disputaron una Copa del Mundo: Erling Haaland, Alexander Sørloth y Kristian Thorstvedt. Sus progenitores estuvieron en el Mundial de Estados Unidos 1994, convirtiendo a Noruega en un ejemplo de cómo la pasión futbolera puede heredarse de generación en generación.
3. Siete parejas de hermanos compiten en el torneo
Entre ellas destacan Nico e Iñaki Williams, quienes representan a España. La presencia de tantas parejas de hermanos en una misma Copa del Mundo es una de las particularidades más llamativas de esta edición.
4. Un Mundial marcado por la diversidad
El torneo reúne a 286 futbolistas que representan a países distintos a los que nacieron. La cifra refleja el impacto de la migración, la doble nacionalidad y la globalización en el fútbol moderno
5. Irán hizo historia fuera de la cancha
Tras el reciente conflicto entre Irán y Estados Unidos, la selección iraní disputó encuentros en territorio estadounidense, uno de los países anfitriones. Se trata de un hecho sin precedentes en la historia de los Mundiales, al participar en una sede perteneciente a una nación con la que mantenía un conflicto armado reciente.
6. Donald Trump se convirtió en protagonista inesperado
Aunque no es futbolista ni entrenador, el presidente de Estados Unidos ha sido una de las figuras más visibles fuera de los estadios. Su presencia constante en actos relacionados con el torneo y el reconocimiento recibido por parte de la FIFA lo han convertido en uno de los personajes más comentados del campeonato.
Un Mundial de récords
Además de estas curiosidades, la edición de 2026 ya es histórica por ser la primera con 48 selecciones, 104 partidos y tres países organizadores: Estados Unidos, México y Canadá. Es el torneo más grande jamás realizado por la FIFA y está dejando una huella que va mucho más allá de los resultados deportivo.