Especialistas en geología atribuyeron el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el 25 de junio a un fenómeno conocido como doblete sísmico, luego de que dos movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5 se registraran con apenas 39 segundos de diferencia en el estado Yaracuy. De acuerdo con el balance más reciente, la emergencia deja al menos 589 personas fallecidas, miles de heridos y graves daños en infraestructura.
Según los expertos consultados, ambos sismos estuvieron relacionados con la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, cuyo desplazamiento genera una acumulación constante de tensión en el norte venezolano. Los geólogos explicaron que el primer terremoto habría modificado el estado de esfuerzos en la zona, favoreciendo la activación de una falla cercana y dando origen al segundo evento.
Los especialistas señalaron que el fenómeno no corresponde al comportamiento habitual de un terremoto principal seguido de una réplica, sino a dos sismos de gran magnitud capaces de provocar daños de forma independiente. Además, recordaron que la región concentra varias fallas geológicas activas, entre ellas Oca, Boconó, San Sebastián y El Pilar, lo que convierte a Venezuela en un territorio con alta amenaza sísmica.
Los expertos también advirtieron que, tras un doblete sísmico de estas características, es probable que continúen registrándose réplicas durante las próximas semanas o meses, lo que podría incrementar el riesgo en edificaciones ya afectadas mientras avanzan las labores de evaluación y atención de la emergencia.
