La capital del Atlántico ocupa el puesto 11 entre 205 ciudades analizadas en todo el mundo, de acuerdo con un estudio que evaluó el riesgo asociado al aumento de las temperaturas.
El informe señala que las ciudades con mayor vulnerabilidad se concentran principalmente en el sur de Asia y el África subsahariana.
Basora, en Irak, encabeza la clasificación global como la ciudad con mayor riesgo frente a este fenómeno, mientras que otras ciudades de India, Pakistán, Nigeria y Ghana también figuran entre las más expuestas.
En el caso de Colombia, además de Barranquilla, el estudio incluye a Cali, Bogotá y Medellín, aunque en posiciones menos críticas.
Los investigadores advierten que el riesgo por las olas de calor no depende únicamente de las altas temperaturas. También influyen factores como la infraestructura urbana, las condiciones socioeconómicas, el acceso a sistemas de refrigeración, la disponibilidad de zonas verdes y la capacidad de respuesta de las autoridades frente a enfermedades relacionadas con el calor, como la deshidratación, la insolación y el agotamiento térmico.
El estudio sostiene que las estrategias de adaptación deben ir más allá del uso masivo de aire acondicionado, debido a su alto consumo energético y al impacto que puede tener sobre el calentamiento global.
En ese sentido, recomienda priorizar soluciones de enfriamiento pasivo, ampliar las áreas verdes y promover tecnologías de bajo consumo para mejorar el confort térmico de la población y reducir la vulnerabilidad de las ciudades frente al cambio climático.