Los hechos ocurrieron el 12 de diciembre de 2025, cuando las autoridades encontraron un vehículo estrellado contra un árbol con una mujer y un bebé sin vida en su interior, además de un hombre inconsciente. En un principio, el caso fue tratado como un siniestro vial.
Sin embargo, la investigación adelantada por el CTI y el Instituto Nacional de Medicina Legal determinó que la mujer presentaba una herida ocasionada con arma cortopunzante y que el menor tenía lesiones compatibles con un episodio de zarandeo, evidencias que descartaron la hipótesis de un accidente.
De acuerdo con la Fiscalía, el procesado habría limpiado el vehículo, eliminado pruebas y provocado intencionalmente el choque para encubrir el doble homicidio. Además, presuntamente ubicó el cuerpo de la mujer en el asiento del conductor para simular que ella conducía el automóvil.
Las pruebas obtenidas mediante cámaras de seguridad, análisis biológicos y otros elementos materiales permitieron reconstruir los hechos. El hombre permanece privado de la libertad y fue acusado por los delitos de feminicidio agravado, homicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.