De acuerdo con los primeros reportes, los árboles caídos obstaculizaron algunas vías del corregimiento, mientras que varias familias resultaron afectadas por la pérdida parcial de sus viviendas. Ante la emergencia, la comunidad solicitó la presencia de los organismos de socorro, la Alcaldía de Juan de Acosta y la Gobernación del Atlántico para realizar el censo de damnificados y coordinar la entrega de ayudas humanitarias.
Las imágenes compartidas en redes sociales evidencian la magnitud del fenómeno, mostrando viviendas parcialmente destruidas y árboles atravesados en las carreteras, dificultando la movilidad en la zona.
Según reportes meteorológicos, el vendaval estaría asociado a una vaguada que interactúa con la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), condición que continúa generando lluvias, fuertes vientos, tormentas eléctricas e incluso caída de granizo en diferentes sectores del Caribe colombiano. Este nuevo episodio ocurre apenas tres días después del vendaval del 3 de agosto en Juan de Acosta, que dejó más de 500 familias afectadas en ese municipio y otras 150 en Usiacurí. Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales y reportar cualquier emergencia a los organismos competentes.