Estadio Pascual Guerrero, Cali: presentó daños en algunos sectores de su infraestructura, con escombros y afectaciones visibles tras el movimiento telúrico.
Estadio Hernán Ramírez Villegas, Pereira: se reportaron afectaciones en la infraestructura del escenario, en una de las ciudades más golpeadas por el sismo.
Estadio Palogrande, Manizales: también fue objeto de inspecciones ante posibles daños derivados del fuerte movimiento.
Las autoridades y organismos deportivos realizan evaluaciones estructurales para determinar si los escenarios pueden continuar albergando partidos con normalidad.
El impacto en los estadios llevó además a que el fútbol colombiano adoptara medidas de precaución y se aplazaran algunos encuentros.