La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó este domingo 16 de agosto el balance de la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4, registrado el pasado 10 de agosto con epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó. El reporte establece 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas, además de 354 personas rescatadas.
El consolidado también evidencia la magnitud de los daños materiales. Según el último reporte, 26.945 viviendas quedaron destruidas y 127.557 resultaron averiadas, mientras continúan las evaluaciones sobre edificaciones e infraestructura afectada en los territorios golpeados por el movimiento telúrico.
Las labores de atención ya entran en una etapa que combina la respuesta humanitaria con la evaluación de daños y recuperación. Organismos de socorro, autoridades territoriales y equipos especializados mantienen su presencia en las zonas más afectadas, mientras se continúa con la consolidación y verificación de las cifras oficiales.
La emergencia ha generado además una importante movilización de recursos y solidaridad. Durante los últimos días, empresas, organizaciones y ciudadanos han anunciado donaciones y ayudas para las comunidades damnificadas, mientras el Gobierno prepara medidas orientadas a la reconstrucción de viviendas e infraestructura crítica. Este domingo, por ejemplo, se conoció el anuncio de una donación de $150.000 millones de la familia Gilinski para la reconstrucción de hospitales y escuelas en Cali.
A casi una semana del terremoto, las cifras continúan sujetas a actualización debido al proceso de verificación de información en los municipios afectados. La emergencia deja así un enorme desafío para el país: atender a las familias damnificadas, recuperar los servicios esenciales y avanzar hacia una reconstrucción segura y sostenible en las regiones que sufrieron el mayor impacto.