La intervención contempla la rehabilitación de bordillos, placas de concreto y jardineras, además de la recuperación de las cuatro fachadas perimetrales del colegio Don Bosco, que representan 3.543 metros cuadrados de superficie. Pero la apuesta va mucho más allá de recuperar físicamente un espacio.
El proyecto tendrá un componente artístico que incluye el alistamiento y preparación de las superficies, una convocatoria de artistas, un proceso de cocreación con participación de la comunidad y la intervención de más de 40 artistas, que convertirán los muros del colegio en grandes lienzos para contar historias de Barranquilla.
Las cuatro fachadas, ubicadas sobre las calles 17 y 21 y las carreras 30 y 32, dejarán de ser simplemente los límites físicos del colegio para convertirse en parte del nuevo Museo a Cielo Abierto Don Bosco.
El arte como herramienta para recuperar ciudad
Don Bosco será la quinta zona de una estrategia de ciudad que entiende el arte, la memoria colectiva y la participación ciudadana como herramientas para revitalizar y transformar el espacio urbano.
A la fecha, la iniciativa Museo a Cielo Abierto ha intervenido más de 12.000 metros cuadrados convertidos en murales en cuatro zonas de Barranquilla como son los callejones del Prado, Barrio Abajo, mercado Gran Bazar y Malecón de Rebolo.