El Gobierno de Abelardo de la Espriella mantiene desplegada una operación para localizar y capturar a Naín Andrés Pérez Toncel, alias Naín o ‘Bendito Menor’, señalado como máximo cabecilla del frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn), también conocidas como Los Pachenca. El operativo se desarrolla en Magdalena, Cesar y La Guajira, territorios donde las autoridades buscan cerrar los posibles corredores de movilidad del jefe criminal.
De acuerdo con fuentes citadas por la revista SEMANA, el despliegue se realiza por tierra, aire y mar, con participación de unidades de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. La operación también cuenta con apoyo tecnológico y de inteligencia de Estados Unidos, especialmente para el seguimiento de comunicaciones y la ubicación de integrantes de la organización, incluso frente al uso de dispositivos y sistemas de comunicación encriptados.
Uno de los principales desafíos para las autoridades estaría en el presunto respaldo que la estructura criminal conserva en algunas comunidades de la zona. Según una fuente de inteligencia militar citada por el medio, los movimientos de las tropas pueden ser advertidos a los integrantes de la organización, permitiéndoles desplazarse antes de que se concrete una captura. A esto se suma el presunto uso de lanchas rápidas por parte de ‘Bendito Menor’ para movilizarse por el Caribe y, eventualmente, cruzar la frontera.

Analistas consultados advierten que la operación enfrenta además la fuerte presencia territorial y redes familiares y sociales de las Acsn, una estructura a la que se atribuyen actividades como narcotráfico, extorsión, microtráfico y otras economías ilegales. La investigadora Norma Vera Salazar aseguró que el grupo tendría más de mil hombres en armas y presencia en La Guajira, Magdalena y parte del Cesar, mientras que el analista Pedro David Tobías señaló que los vínculos de sus integrantes con las comunidades pueden dificultar las acciones de la Fuerza Pública.
El cerco contra ‘Bendito Menor’ responde a una orden directa del presidente Abelardo de la Espriella, quien el pasado 9 de julio lo declaró objetivo de alto valor y ordenó al ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, preparar las acciones para capturarlo. El mandatario incluso advirtió que, en caso de resistencia, podría aplicarse la fuerza. Mientras las autoridades aseguran que el operativo continúa avanzando, la captura de uno de los principales jefes criminales del Caribe se convierte en una de las primeras grandes pruebas de la política de seguridad del nuevo Gobierno.