Barranquilla avanza en nuevas estrategias de resocialización que buscan transformar los centros penitenciarios en espacios de formación, productividad y preparación para la vida en libertad. La ciudad anunció la construcción de una nueva Escuela Taller INTERNO en la cárcel El Buen Pastor y puso en marcha actividades comunitarias con personas en proceso de resocialización.
Uno de los principales proyectos será la construcción del restaurante-escuela INTERNO – Formación y preparación para la libertad, desarrollado con el acompañamiento de la Fundación Acción Interna, el Ministerio de Justicia, el SENA y el INPEC. El espacio permitirá que mujeres privadas de la libertad reciban capacitación en áreas como cocina, panadería, barismo y otros oficios, fortaleciendo sus posibilidades de acceso al empleo y al emprendimiento una vez recuperen su libertad.
La infraestructura contará con un área aproximada de 632 metros cuadrados y capacidad para cerca de 90 comensales, incluyendo espacios destinados a cocina, salón de mesas, bar y áreas de servicio. La iniciativa busca conectar los procesos de formación con el sector gastronómico y productivo de la ciudad, mientras las participantes desarrollan habilidades técnicas y reciben acompañamiento para su proceso de reintegración social.

La estrategia también se trasladó a las calles con ‘Manos a la Obra’, programa que vinculó a 35 personas en proceso de resocialización en labores de recuperación de puntos críticos de Barranquilla. Durante una jornada desarrollada en la oreja del puente de la Cordialidad con Circunvalar, los participantes realizaron actividades de recolección de residuos, corte de maleza y pintura de bordillos, como parte de Barranquilla Limpia y Linda y la estrategia nacional ’¡Buena Esa!’ del INPEC.
Con estas acciones, que ya completan su cuarta jornada de recuperación de espacios públicos con participación de personas privadas de la libertad, se busca combinar la justicia restaurativa con el trabajo comunitario. La apuesta apunta a que la formación y las oportunidades laborales se conviertan en alternativas reales frente a la reincidencia, bajo un modelo que plantea que la seguridad también puede construirse abriendo caminos para quienes buscan reconstruir su vida.