Se trata de la Ley 2300 de 2023, conocida como la ley ‘Dejen de Fregar’, que regula los canales, la frecuencia y los horarios en los que los consumidores pueden ser contactados con fines comerciales o de cobranza.
La norma establece que las entidades deben respetar determinados horarios y canales de comunicación. Además, los consumidores pueden manifestar que no desean recibir este tipo de contactos y solicitar que se respete su decisión.
Uno de los mecanismos disponibles es el Registro de Números Excluidos (RNE) de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), mediante el cual los usuarios pueden registrar sus números telefónicos y otros datos de contacto para evitar comunicaciones comerciales no deseadas.
Sin embargo, la inscripción en el RNE no significa que se bloqueen absolutamente todas las llamadas. La normativa contempla excepciones y existen comunicaciones que pueden realizarse bajo determinadas circunstancias, por ejemplo, cuando el consumidor ha autorizado expresamente el contacto o cuando se trata de gestiones relacionadas con obligaciones existentes.
La Ley 2300 también establece reglas específicas para las gestiones de cobranza, con el propósito de evitar contactos insistentes y en horarios no permitidos. Las empresas que incumplan las disposiciones pueden quedar sujetas a las actuaciones de las autoridades competentes.