Decenas de delegados abandonaron este jueves la sala de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York justo cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se disponía a iniciar su intervención. La salida de las delegaciones se produjo como una señal de protesta frente a la postura del Gobierno israelí en el conflicto de Gaza y otras operaciones militares en Medio Oriente.
Al comenzar su discurso, Netanyahu respondió directamente a quienes se retiraron y los calificó de “cobardes morales”. Incluso sostuvo que quienes permanecían en el recinto pero compartían la posición de los delegados que habían salido también debían abandonar la sala. Mientras se producía el retiro, la delegación israelí permaneció en el lugar y manifestó su respaldo al mandatario.
Durante su intervención, el primer ministro israelí defendió las acciones militares de su país en Gaza e Irán y rechazó las acusaciones internacionales de genocidio contra la población palestina. Netanyahu calificó esas acusaciones como falsas y sostuvo que Israel actúa en defensa propia. Sus declaraciones se producen mientras una Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU ha concluido que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes han cometido y continúan cometiendo genocidio en Gaza, una conclusión que Israel rechaza.
El discurso ocurre casi tres años después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra Israel, que dejó alrededor de 1.200 personas muertas y 251 tomadas como rehenes, según las cifras citadas en el contexto del conflicto. La posterior ofensiva israelí sobre Gaza ha provocado decenas de miles de muertes palestinas, de acuerdo con las autoridades sanitarias del territorio, además de una amplia destrucción y desplazamiento de la población.
La escena de los delegados abandonando el recinto volvió a poner en evidencia la profunda división internacional alrededor de la guerra en Gaza y las acciones de Israel en Medio Oriente. En su intervención ante la ONU, Netanyahu mantuvo su defensa de las operaciones militares israelíes y cuestionó duramente a sus críticos, mientras desde Naciones Unidas se ha reiterado el llamado a detener los combates, permitir el ingreso de ayuda humanitaria y cumplir las obligaciones establecidas por el derecho internacional.