Irán rechazó la ruptura de relaciones diplomáticas anunciada por Colombia y cuestionó las razones expuestas por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores iraní calificó la decisión como contraria al respeto mutuo entre los Estados y sostuvo que Bogotá habría actuado bajo la influencia de Estados Unidos e Israel.
Teherán también lanzó acusaciones contra el Gobierno colombiano, al que señaló de tener vínculos con redes de narcotráfico y narcoterrorismo. La Cancillería iraní afirmó que Colombia no estaría en posición de cuestionar a otros países por asuntos relacionados con terrorismo y drogas.
El Gobierno iraní sostuvo además que la decisión afecta unas relaciones diplomáticas iniciadas en 1975 y advirtió que adoptará las medidas que considere necesarias para proteger sus intereses nacionales frente a lo que calificó como una actitud hostil de Colombia.
Razones expuestas por Colombia
La Cancillería colombiana informó que la ruptura de relaciones diplomáticas entró en vigor el 19 de septiembre de 2026, aunque el anuncio público se conoció esta semana.
Bogotá explicó que la medida responde a los lineamientos de su nueva política exterior en materia de seguridad nacional y hemisférica y de lucha contra el crimen transnacional.
Entre los argumentos mencionados por el Gobierno colombiano están los presuntos vínculos de autoridades iraníes con organizaciones terroristas y narcoterroristas, denuncias sobre violaciones de derechos humanos, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.
Colombia también declaró como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, conocido como Guardia Revolucionaria, al considerar que representa un riesgo para la paz y la seguridad internacional.
Los vínculos consulares continúan
La ruptura diplomática no implica, por ahora, el cierre de los servicios consulares. Según la Cancillería colombiana, estos continuarán conforme a las disposiciones de las convenciones de Viena sobre relaciones diplomáticas y consulares.
Irán mantiene una embajada en Bogotá, mientras Colombia gestiona sus relaciones con Teherán a través de su embajada en Turquía, que tiene acreditación concurrente para Irán.
La decisión representa un nuevo cambio en la política exterior del Gobierno de De la Espriella, que también ha fortalecido sus relaciones con Estados Unidos y restablecido los vínculos diplomáticos con Israel.