Las víctimas fueron identificadas como el intendente César Augusto Rodríguez Nieves y el auxiliar de policía Brayan Stiven Lizarazo Torres, quienes recibieron múltiples impactos de arma de fuego. De acuerdo con la información preliminar, los agresores utilizaron fusiles y atacaron la patrulla cuando los uniformados se desplazaban por el municipio.
Los policías murieron en el lugar debido a la gravedad de las heridas. Según las primeras versiones, los uniformados se dirigían a cumplir una actividad recreativa con la comunidad cuando fueron interceptados y atacados.
El hecho ocurre pocos días después de otro ataque contra integrantes de la Policía en Ocaña, donde un uniformado resultó gravemente herido. Estos hechos se producen en medio de las alertas de las autoridades sobre posibles acciones armadas contra miembros de la Fuerza Pública en esta zona del departamento.
Las autoridades iniciaron las investigaciones para establecer quiénes estarían detrás del ataque y determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió el crimen. Equipos de investigación y unidades operativas fueron desplegados en la zona para ubicar a los responsables.