De acuerdo con los organismos encargados del monitoreo climático, el fenómeno podría provocar una disminución de las precipitaciones en varias zonas del territorio nacional, además de un aumento de las temperaturas, especialmente en la región Caribe, la Andina y sectores de la Orinoquía. Estas condiciones incrementan el riesgo de sequías, incendios forestales y afectaciones en actividades agrícolas y ganaderas.
Ante este panorama, las autoridades hicieron un llamado a las administraciones locales, empresas de servicios públicos y ciudadanos para adoptar medidas de prevención y uso responsable del agua. También se reforzarán los planes de gestión del riesgo con el fin de minimizar el impacto de posibles emergencias asociadas a la temporada seca.
El Gobierno aseguró que continuará realizando seguimiento permanente a la evolución del fenómeno y coordinará acciones con entidades regionales para enfrentar sus efectos. Asimismo, recomendó a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y atender las indicaciones emitidas por los organismos de gestión del riesgo y meteorología.
