El peso colombiano se consolidó durante junio de 2026 como la moneda de mejor desempeño a nivel mundial, al acumular una revaluación superior al 10,5 % en lo corrido del año, de acuerdo con un análisis del Banco de Bogotá.
El comportamiento de la divisa contrasta con el desempeño de la mayoría de monedas de América Latina, que registraron depreciaciones frente al dólar en un entorno marcado por la fortaleza de la moneda estadounidense. El índice DXY cerró el mes cerca de los 101 puntos, su nivel más alto en 13 meses, impulsado por la política monetaria restrictiva de la Reserva Federal.
Durante el mismo periodo, el precio del petróleo Brent descendió de cerca de US$100 a US$73 por barril al cierre de junio, una caída que normalmente ejerce presión sobre el peso colombiano debido a la importancia del crudo en las exportaciones del país.
Pese a este contexto, el mercado cambiario colombiano mantuvo un comportamiento favorable. El dólar cerró junio en $3.428, su nivel más bajo desde comienzos de 2021, y durante el mes alcanzó cotizaciones que no se observaban desde inicios de 2020.
Según el Banco de Bogotá, la reducción de la prima de riesgo país también contribuyó al fortalecimiento de la moneda. El indicador de los Credit Default Swaps (CDS) a cinco años descendió hasta 150 puntos básicos, su menor nivel desde 2021, reflejando una mejor percepción del riesgo por parte de los inversionistas.
La entidad también destacó que la actualización del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), que contempla un ajuste fiscal superior al 5 % del PIB en los próximos años, fue interpretada por el mercado como una señal de compromiso con la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Monedas de la región cerraron junio con pérdidas
Mientras el peso colombiano registró la mayor valorización, las principales monedas latinoamericanas finalizaron junio con resultados negativos frente al dólar, según datos de TradingView.
El peso argentino encabezó las pérdidas con una depreciación del 5,3 %, seguido por el peso chileno, que cayó 3,2 %, afectado por factores relacionados con el mercado del cobre y el comportamiento de los precios internacionales de la energía.
El real brasileño retrocedió 2,6 %, mientras que el peso mexicano perdió 0,75 %. Por su parte, el sol peruano registró una leve depreciación de 0,23 %.
Con este desempeño, el peso colombiano no solo lideró la valorización entre las monedas de América Latina, sino que también superó a otras divisas internacionales, como el séquel israelí y el florín húngaro, de acuerdo con el informe del Banco de Bogotá.