La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia confirmó el despido con justa causa de un trabajador que retiró $100 millones de sus cesantías para la compra de vivienda, pero no presentó los soportes que acreditaran el uso de esos recursos, pese a los requerimientos realizados por su empleador.
La decisión establece que el retiro anticipado de cesantías implica una responsabilidad compartida. Según el alto tribunal, el trabajador debe demostrar que el dinero fue destinado al propósito autorizado por la ley, mientras que el empleador tiene la obligación de verificar el cumplimiento de esa destinación.
En el caso analizado, el trabajador, con 37 años de antigüedad en la empresa, fue requerido en varias oportunidades para justificar el uso de los recursos. Al no aportar la documentación solicitada, la compañía inició un proceso disciplinario que culminó con la terminación del contrato, decisión que fue respaldada en todas las instancias judiciales.
Con este fallo, la Corte Suprema fijó un precedente sobre el manejo de los retiros parciales de cesantías y reiteró que quienes accedan a estos recursos deberán conservar los documentos que demuestren su destinación, ya que el incumplimiento de esta obligación puede constituir una justa causa para el despido.