En el marco de este proyecto que se desarrolla en el municipio de Soledad, en el departamento del Atlántico, niños, niñas y adolescentes continúan su proceso académico sin necesidad de asistir de forma presencial a sus instituciones educativas cuando su estado de salud lo impide. La estrategia se implementa mediante acompañamiento pedagógico en casa y en entornos hospitalarios.
Actualmente, seis estudiantes de instituciones educativas como María Auxiliadora, Miguel Antonio Caro y Dolores María Ucros reciben clases personalizadas en sus hogares. A su vez, el Aula Hospitalaria ubicada en el Hospital Universidad del Norte atiende en promedio a 30 menores cada mes, adaptando los contenidos académicos a las condiciones médicas de los pacientes.
De acuerdo con la Secretaría de Educación, estas modalidades permiten que el proceso formativo no se interrumpa y que la enfermedad no se convierta en un factor de deserción escolar, al trasladar el acompañamiento educativo hasta donde se encuentre el estudiante.
El proyecto, articulado entre instituciones educativas, entidades de salud y operadores pedagógicos, busca fortalecer la permanencia escolar y garantizar el derecho a la educación de los menores en el Atlántico y la región Caribe.