La donación será entregada a la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la Secretaría Nacional de Asuntos Pastorales y Sociales-Caridad Colombiana, entidad que coordinará la recepción y distribución de los recursos entre las diócesis afectadas.
Según medios del Vaticano, el aporte constituye una ayuda inicial para responder a las necesidades más urgentes de las comunidades damnificadas. El Dicasterio para el Servicio de la Caridad continuará monitoreando la situación para determinar si se requieren nuevos apoyos.
Durante la audiencia general de este miércoles, el pontífice expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, además de reconocer el trabajo de los organismos y equipos que participan en las labores de rescate y asistencia.
El terremoto de magnitud 7,4 ha dejado al menos 200 personas heridas, además de desaparecidos y decenas de estructuras colapsadas. También se han reportado afectaciones en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en regiones del centro y occidente del país.
La ayuda del Vaticano se suma a las acciones de asistencia que se desarrollan para atender la emergencia y apoyar a las comunidades afectadas por el desastre natural.