El Ministerio de Ambiente revocó la resolución que había declarado como Reserva de Recursos Naturales Renovables de carácter definitivo el área de ‘La Baja’, en la microcuenca de la quebrada del mismo nombre, en jurisdicción de California, Santander. La medida, adoptada mediante la Resolución 1037 del 13 de agosto de 2026, deja sin efecto la protección establecida sobre aproximadamente 1.499 hectáreas.
La decisión cobra relevancia porque la resolución revocada, expedida el 6 de agosto, durante los últimos días del Gobierno de Gustavo Petro, establecía restricciones para el otorgamiento de nuevos contratos, permisos, licencias o autorizaciones relacionados con actividades de mediana y gran minería dentro del área protegida. La cercanía entre la expedición de esa medida y el cambio de Gobierno convirtió su revocatoria en un nuevo punto de tensión alrededor del futuro de Santurbán.
El Ministerio de Ambiente sostiene que la revocatoria responde a irregularidades identificadas en el trámite y a la necesidad de garantizar el cumplimiento de disposiciones judiciales relacionadas con el proceso de protección de la zona. La cartera anunció que adelantará una evaluación técnica y jurídica integral para establecer cuál será el mecanismo mediante el cual se protegerán los recursos naturales y el sistema hídrico de La Baja.

La determinación, sin embargo, no significa que se haya autorizado automáticamente la minería ni ningún proyecto extractivo en las 1.499 hectáreas. Lo que sí cambia, de manera inmediata, es que queda sin vigencia la figura específica que restringía nuevas actividades de mediana y gran minería en ese territorio. Por eso, organizaciones ambientales y sectores interesados en la protección de Santurbán han puesto la lupa sobre las implicaciones de la decisión.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué tipo de protección tendrá La Baja y qué actividades podrán desarrollarse allí bajo el nuevo esquema? Mientras el Gobierno prepara el nuevo proceso, el futuro de esta zona, vinculada al sistema hídrico del Macizo de Santurbán, queda nuevamente en discusión entre la protección ambiental, la actividad minera y los intereses económicos de la región.