Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, durante el diálogo ambos abordaron la situación que atraviesa Colombia y las condiciones de las regiones afectadas por el fuerte sismo.
El terremoto, de magnitud 7,4 y registrado el pasado 10 de agosto, dejó una grave emergencia en varias zonas del país, con víctimas mortales, miles de heridos y importantes daños materiales.
De esta manera, la conversación no se limitó a la situación de las víctimas, sino que también permitió al pontífice conocer de primera mano el panorama de Colombia y de los territorios golpeados por el fenómeno sísmico.
El comunicado oficial señala que el Santo Padre "ha reiterado su solidaridad con todos aquellos que sufren las duras consecuencias del reciente sismo que ha afectado a Colombia".
La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó el comunicado este miércoles desde el Vaticano. El documento no entregó detalles adicionales sobre la duración de la llamada ni sobre otros asuntos específicos que pudieron haber sido tratados durante la conversación.