El caso de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, tomó un nuevo rumbo luego de que su abogado, Darío Rendón, cuestionara públicamente los audios que dieron origen a señalamientos sobre presuntas alianzas con sectores políticos de Soledad y Malambo. El jurista puso en duda que las grabaciones permitan identificar con certeza a sus participantes y establecer las circunstancias en las que fueron realizadas.
Uno de los principales cuestionamientos de la defensa está relacionado con la identidad de la voz atribuida a alias ‘Castor’. Rendón afirmó que, hasta el momento, no existe un dictamen de cotejo de voces que permita determinar que la persona que aparece en las grabaciones sea efectivamente su representado. También cuestionó la calidad del material y aseguró que partes de las conversaciones resultan difíciles de escuchar e interpretar.
El abogado sostuvo además que los audios difundidos carecen de información sobre la fecha, lugar, interlocutores y contexto en el que supuestamente se produjeron. Para Rendón, estas circunstancias impiden extraer conclusiones sobre el significado de las conversaciones y calificó el material como un “pasquín”, al considerar que no cuenta con elementos suficientes para establecer su autenticidad y alcance.
Los señalamientos también han salpicado a la alcaldesa de Soledad, Alcira Sandoval, mencionada en medio de las versiones sobre posibles conexiones políticas. Consultado al respecto, Rendón aseguró que no conoce a la mandataria y afirmó que incluso durante la entrevista escuchó por primera vez su nombre. Sandoval, por su parte, reaccionó en su cuenta de X con un mensaje en el que afirmó: “La gobernabilidad NO se negocia”.
En cuanto a la situación jurídica de alias ‘Castor’, su abogado señaló que actualmente cumple una condena impuesta por el Juzgado Quinto Especializado de Barranquilla y que se encuentra sometido a la justicia. Según Rendón, mientras cumple su pena, su representado adelanta un proceso de resocialización con miras a una eventual reintegración a la vida civil. Por ahora, las grabaciones continúan en el centro de la controversia, mientras la defensa exige elementos técnicos que permitan establecer su autenticidad, origen y contexto.