El Gobierno de Abelardo de la Espriella decidió retirar a Colombia de la Coalición por la Igualdad de Derechos (Equal Rights Coalition, ERC), una alianza internacional integrada por Estados y organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la promoción y protección de los derechos de las personas LGBTI. La decisión fue comunicada este 17 de septiembre por la Cancillería al Comité Ejecutivo de la coalición y al Gobierno de España.
La salida tiene un elemento adicional: Colombia ejercía junto con España la copresidencia de la ERC para el periodo 2025-2027, por lo que el país abandona tanto su participación en el mecanismo como la responsabilidad de liderazgo que tenía asignada. La comunicación diplomática estableció que el retiro tendría efectos inmediatos y agradeció al Gobierno español y a las organizaciones de la sociedad civil por el trabajo realizado durante la copresidencia.
¿Qué implica la salida?
La ERC funciona como un espacio de cooperación entre gobiernos y sociedad civil para impulsar acciones relacionadas con derechos humanos, igualdad y protección de las personas LGBTI. Entre sus actividades están la coordinación internacional, el intercambio de políticas públicas, pronunciamientos frente a vulneraciones de derechos y proyectos de cooperación. Con su retiro, Colombia deja de participar en estos espacios y pierde la copresidencia que compartía con España.

La decisión también provocó cuestionamientos de organizaciones de derechos LGBTI. Caribe Afirmativo, que participaba en la copresidencia de la sociedad civil por Colombia, reclamó explicaciones públicas y señaló que el país abandonó el mecanismo antes de completar el periodo para el que había asumido esa responsabilidad. La organización considera que la medida afecta la representación internacional de Colombia en esta agenda, mientras que esa interpretación corresponde a su valoración sobre el alcance de la decisión.
Hasta el momento, la carta de la Cancillería no detalla las razones de fondo para abandonar la coalición. Algunos medios han reportado que funcionarios del Gobierno consideran que la participación en este mecanismo no constituye una prioridad de la actual administración y la relacionan con una política exterior del Gobierno anterior; sin embargo, esas explicaciones no aparecen desarrolladas en la comunicación diplomática oficial. La salida, por ahora, no significa que Colombia abandone todas sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, pero sí supone el retiro de un mecanismo específico dedicado a la igualdad de derechos LGBTI.