El expresidente Gustavo Petro abrió una nueva controversia alrededor del proyecto de plantas desalinizadoras de Santa Marta, al cuestionar que una de las infraestructuras esté proyectada para el sector de Pozos Colorados, en el sur de la ciudad. En una publicación en X, Petro sostuvo que la decisión terminaría beneficiando principalmente a sectores hoteleros e inmobiliarios y pidió que la planta se construya en zonas con mayores necesidades de acceso al agua potable.
Petro también lanzó señalamientos contra el alcalde Carlos Pinedo y el presidente Abelardo de la Espriella, a quienes relacionó políticamente con sectores que, según sus afirmaciones, estarían vinculados con estructuras criminales. Estas acusaciones fueron formuladas por el exmandatario en su publicación, sin que el trino aporte pruebas que permitan establecer como hechos esas afirmaciones.
La discusión ocurre mientras el proyecto avanza por una ruta diferente a la planteada por Petro. El Gobierno Nacional declaró estratégico el proyecto de dos plantas desalinizadoras: una en Pozos Colorados, con capacidad proyectada de 600 litros por segundo, y otra en Taganga. Para el conjunto de las obras fueron asignados recursos por $786.000 millones.
Además, ESSMAR confirmó en septiembre el registro a su nombre del predio La Esperanza, en Pozos Colorados, donde está proyectada la segunda desalinizadora para el sur de Santa Marta. De acuerdo con la información oficial, la infraestructura forma parte de una estrategia para fortalecer el abastecimiento de agua potable de la ciudad.
La controversia se suma a un debate que viene desde meses atrás: Petro ya había cuestionado la ubicación de la planta y el alcalde Pinedo había defendido que la desalinizadora no estaría destinada exclusivamente a los sectores turísticos, sino que haría parte del sistema general de abastecimiento. En agosto, además, Pinedo confirmó que el proyecto contaba con recursos previstos, aunque todavía no se había girado el dinero ni existía un contrato de obra.