Según una investigación de La Silla Vacía, la salida de Bruce Mac Master de la presidencia de la Andi, después de 13 años en el cargo, sería uno de los episodios más visibles de las tensiones entre el Gobierno de Abelardo de la Espriella y sectores que tradicionalmente han ejercido funciones de contrapeso. El medio sostiene que sobre Mac Master se habría ejercido presión mediante un supuesto veto de la Casa de Nariño, que habría condicionado el acceso de la Andi al Gobierno a su permanencia al frente del gremio. La administración, por su parte, ha negado tener responsabilidad en la salida.
La Silla Vacía también documenta otros episodios que, según su investigación, mostrarían una relación cada vez más tensa entre el Ejecutivo y sectores independientes. Entre ellos menciona la exclusión de Caracol Televisión de la transmisión de la posesión presidencial, la cancelación de la participación de funcionarios en el Festival de las Ideas y cambios en la Cámara Colombiana de Infraestructura. El medio atribuye estos hechos a una estrategia de presión política, aunque algunas de las circunstancias y motivaciones señaladas permanecen en disputa entre las partes involucradas.
En el caso de la Andi, la investigación sostiene que el supuesto veto habría sido transmitido a integrantes del Gobierno y posteriormente a miembros de la junta directiva del gremio. Mac Master escribió en su carta de renuncia que “múltiples presiones” habían afectado la capacidad de la organización para actuar libremente y cumplir su misión con autonomía. Sin embargo, el Gobierno ha rechazado públicamente que haya intervenido en su salida y no ha reconocido haber ordenado su renuncia.
La tensión también se habría trasladado al Congreso. De acuerdo con La Silla Vacía, un episodio relacionado con el Presupuesto General de la Nación involucró llamadas desde el Gobierno a congresistas durante la discusión de artículos que ampliaban el control del Ejecutivo sobre el gasto público. El medio sostiene que el representante Ape Cuello habría recibido presión del ministro del Interior, Rodrigo Lara, para respaldar la posición gubernamental. Se trata de una versión periodística basada en fuentes consultadas por ese medio y que debe distinguirse de una determinación judicial sobre los hechos.
El caso de Mac Master y los demás episodios descritos abren un debate sobre la autonomía de los gremios, los medios de comunicación y el Congreso frente al Gobierno de turno. La investigación de La Silla Vacía interpreta estos acontecimientos como señales de debilitamiento de los contrapesos institucionales; desde el Gobierno, en cambio, se ha negado una estrategia de intimidación. La discusión queda planteada en torno a los límites de la relación entre poder político, sectores económicos y actores independientes en los primeros meses de la administración de De la Espriella.