Ana María Aljure renunció a su cargo como gerente de Ciudad de Barranquilla, en una decisión que sacude el panorama político local a menos de un año de que comience a definirse el escenario electoral para las elecciones territoriales de 2027. Su salida se produce días antes del plazo señalado para que los funcionarios públicos que tengan aspiraciones electorales se separen de sus cargos y eviten posibles inhabilidades.
La renuncia vuelve a poner el nombre de Aljure en el centro de las apuestas políticas de la capital del Atlántico. De acuerdo con el medio que divulgó la información, la abogada sería una de las principales cartas del sector político liderado por el alcalde Alejandro Char para intentar mantener la Alcaldía en manos del charismo, movimiento que gobierna la ciudad desde 2008, con algunas interrupciones en la administración distrital.
La trayectoria de Aljure dentro de la administración local se remonta a 2008, durante el primer mandato de Alejandro Char. Sin embargo, su influencia cobró mayor visibilidad en el actual periodo de gobierno, en el que asumió un papel central en la coordinación de asuntos estratégicos, la articulación del gabinete y el acompañamiento al mandatario en reuniones y recorridos por distintos sectores de la ciudad.
Su protagonismo también generó cuestionamientos en círculos políticos. Según el medio que reportó su salida, algunos sectores del charismo le atribuyeron una influencia excesiva en el entorno del alcalde y la señalaron por un supuesto distanciamiento entre Char y el exalcalde Jaime Pumarejo, actualmente representante de Colombia ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Asimismo, sus últimos tres años de gestión fueron interpretados por algunos actores políticos como una posible plataforma de posicionamiento electoral, una lectura que no equivale a una candidatura formalmente anunciada.
Tras conocerse su renuncia, Alejandro Char le agradeció públicamente por sus años de trabajo y compromiso con Barranquilla, y cerró su mensaje con la frase: «Esta siempre será tu casa». Por ahora, la salida de Aljure abre interrogantes sobre su futuro político y el panorama de la sucesión en la Alcaldía. Aunque su nombre suena como posible aspirante para 2027, no debe darse por confirmada una candidatura mientras no exista un anuncio oficial.