Los integrantes de la estructura ingresaron sin armas y sin uniforme a una Zona de Ubicación Temporal, creada tras los acuerdos alcanzados durante dos años de diálogos. En este espacio iniciarán su proceso de tránsito a la vida civil.
Durante la jornada, los excombatientes entregaron armas, municiones y elementos de uso militar al Mecanismo de Monitoreo y Verificación, que se encargará de inventariarlos antes de su posterior entrega a la Fuerza Pública para su destrucción.

La Zona de Ubicación Temporal, ubicada en un predio de seis hectáreas, cuenta con infraestructura para alojamiento, atención médica, alimentación y actividades de formación. Allí operarán entidades del Estado colombiano, mientras que la seguridad estará bajo la responsabilidad de la Unidad Nacional de Protección.
El espacio tiene una vigencia inicial de diez meses, contados desde el 25 de febrero de 2026, fecha en la que recibió el aval del Gobierno Nacional. Las autoridades esperan que su implementación contribuya a la consolidación de la paz y genere impactos positivos en las comunidades del Valle del Guamuez.