Cuando se habla del clima en Colombia, los fenómenos de El Niño y La Niña suelen concentrar la mayor atención. Sin embargo, especialistas advierten que existen otros procesos atmosféricos capaces de modificar significativamente las condiciones meteorológicas del país. Uno de ellos es la Oscilación Madden-Julian (MJO, por sus siglas en inglés), un fenómeno tropical que influye en la formación de nubosidad, tormentas y precipitaciones.
La MJO consiste en una perturbación atmosférica que se desplaza alrededor del planeta en ciclos de entre 30 y 60 días. Durante su fase activa, favorece el ascenso del aire y la formación de sistemas nubosos, lo que puede traducirse en un aumento de las lluvias. En contraste, su fase suprimida suele estar asociada a condiciones más estables y una reducción de las precipitaciones.
De acuerdo con los análisis meteorológicos, la oscilación atraviesa actualmente una fase favorable para el desarrollo de lluvias en zonas tropicales, situación que podría estar contribuyendo a las precipitaciones registradas en diferentes regiones de Colombia. Los expertos explican que este comportamiento se ve reforzado por otros factores como la humedad proveniente del Caribe y la Amazonía, el paso de ondas tropicales, la Zona de Convergencia Intertropical y sistemas de baja presión.
Los especialistas también recuerdan que la presencia de El Niño no implica la desaparición total de las lluvias. Por el contrario, la interacción de distintos fenómenos atmosféricos puede generar episodios de precipitaciones intensas incluso durante este tipo de eventos climáticos. En ese sentido, la MJO es considerada una de las herramientas clave para comprender la variabilidad del tiempo en Colombia y explicar por qué pueden registrarse periodos lluviosos dentro de una temporada influenciada por El Niño.
