La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) expidió la Resolución 1040 de 2026, mediante la cual adoptó un nuevo marco tarifario para los grandes prestadores del servicio público de aseo. La regulación aplicará en ciudades con más de 5.000 suscriptores urbanos, así como a la actividad de aprovechamiento en todos los municipios y a sistemas de tratamiento de residuos con capacidad superior a 300 toneladas, con el objetivo de orientar el modelo hacia la economía circular y la política de Basura Cero.
De acuerdo con la CRA, el nuevo esquema busca dejar atrás un sistema centrado en la recolección y disposición final de residuos en rellenos sanitarios para promover la separación en la fuente, el reciclaje, el aprovechamiento y la valorización de los residuos. La entidad señaló que esta transformación beneficiará a más de 35 millones de colombianos y es el resultado de cerca de seis años de estudios técnicos y de un proceso de participación ciudadana que recibió 43.658 observaciones de usuarios, empresas, recicladores y entidades territoriales.
Frente a una de las principales inquietudes de los usuarios, la CRA aclaró que la resolución no establece un aumento generalizado en las tarifas del servicio de aseo. La directora ejecutiva de la entidad, Gloria Esperanza Narváez Tafur, explicó que el cambio se concentra en la metodología para calcular las tarifas, por lo que el impacto dependerá de la implementación que realicen las empresas prestadoras y de las decisiones que adopten las autoridades locales. En el caso de Bogotá, el Distrito tendrá tres meses para revisar el nuevo esquema y definir si mantiene el modelo actual o adopta un sistema de libre competencia.
Otro de los ejes centrales de la regulación es el fortalecimiento del papel de los recicladores de oficio, quienes tendrán un mayor reconocimiento dentro del servicio público de aseo mediante mecanismos de remuneración, productividad y formalización laboral. La CRA también anunció medidas para mejorar las condiciones de trabajo de estas organizaciones, impulsar el pesaje electrónico de materiales recuperados y avanzar en la sustitución de vehículos de tracción humana por alternativas asistidas o no motorizadas, con el propósito de reducir progresivamente la basura que llega a los rellenos sanitarios y fomentar el aprovechamiento de residuos como nuevas materias primas o fuentes de energía.