En medio de las emergencias provocadas por el terremoto que afectó a varias regiones de Colombia, una de las historias más conmovedoras se registró en la Clínica Panamericana de Apartadó, en el Urabá antioqueño. Allí, el médico Germán Somoyar tomó la decisión de regresar a una zona considerada de alto riesgo para rescatar a dos recién nacidos que aún permanecían dentro del establecimiento durante la evacuación.
Los bebés, identificados como Mateo y Salomón, habían nacido apenas minutos antes de que iniciara el fuerte movimiento telúrico. De acuerdo con los reportes, cuando el personal médico activó los protocolos de emergencia y procedió a evacuar a pacientes, familiares y trabajadores, se detectó que los recién nacidos seguían en el área de obstetricia, lo que obligó al profesional de la salud a volver al interior del edificio pese al peligro inminente.
En una acción que ha sido calificada como de alto valor humano y profesional, el médico logró llegar hasta los menores, tomarlos en brazos y sacarlos rápidamente de la zona de riesgo. Afuera, familiares, pacientes y personal de la clínica esperaban con profunda preocupación el desenlace del operativo, que se desarrolló en medio de la incertidumbre generada por el sismo.
El hecho ha sido ampliamente destacado por la comunidad y en redes sociales, donde se ha resaltado el acto del médico como un ejemplo de valentía y compromiso con la vida, en medio de una de las emergencias sísmicas más fuertes registradas en la región en los últimos años.
La historia de Mateo y Salomón contrasta con las consecuencias trágicas del terremoto, entre ellas la muerte de Mateo Valencia Valencia, un niño de seis años, hijo del alcalde de Bahía Solano, quien falleció tras el colapso de un edificio en el departamento del Chocó. Mientras tanto, las autoridades continúan con las labores de búsqueda, rescate y atención humanitaria, al tiempo que se evalúan los daños ocasionados por el sismo en distintas zonas del país.