De acuerdo con las autoridades de Gestión del Riesgo, más de 20 incendios forestales se han registrado durante agosto, dejando afectadas más de 200 hectáreas de bosque, flora y fauna en diferentes zonas del departamento.
Entre las principales causas señaladas se encuentran las quemas no controladas y las imprudencias, que en medio de las altas temperaturas y la sequía pueden provocar que las llamas se propaguen rápidamente.
La situación también comienza a afectar la disponibilidad de agua. La disminución de los caudales de ríos y quebradas ha generado dificultades de abastecimiento en municipios como Capitanejo, Cabrera, Barichara y Vélez, donde algunas empresas prestadoras han implementado planes de contingencia y racionamientos durante determinadas horas.
Las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para evitar quemas, fogatas y cualquier actividad que pueda generar fuego en zonas rurales, además de reportar inmediatamente cualquier columna de humo o conato de incendio.
Mientras continúen las condiciones secas y las altas temperaturas, el riesgo de que se presenten nuevas emergencias seguirá siendo elevado en Santander.