Ramírez había firmado el documento mediante el cual se autorizaba el movimiento de los internos, decisión que posteriormente quedó en el centro de cuestionamientos por las condiciones y circunstancias en las que se efectuó el traslado de los reclusos.
La salida del oficial se conoce en momentos en que las autoridades revisan las decisiones administrativas relacionadas con el manejo de los privados de la libertad y las medidas adoptadas para garantizar la seguridad durante los procedimientos de traslado.
El caso también ha generado interrogantes sobre las responsabilidades de los funcionarios que participaron en la autorización y ejecución de estas medidas. Sin embargo, la salida de Ramírez del INPEC no implica por sí sola que exista una responsabilidad penal o disciplinaria en su contra, mientras no concluyan las investigaciones correspondientes.

Las autoridades deberán determinar ahora las circunstancias que rodearon la expedición de la resolución y establecer si se presentaron irregularidades. El episodio vuelve a poner bajo la lupa los protocolos del sistema penitenciario y las decisiones relacionadas con el traslado de internos considerados de alto riesgo.