El Gobierno Nacional decidió mantener sin aumentos los precios de la gasolina corriente y el ACPM durante septiembre de 2026, una medida que comenzó a aplicarse desde este 29 de agosto y que busca evitar nuevas presiones económicas para los colombianos, especialmente para las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
La decisión fue adoptada de manera conjunta por los ministerios de Hacienda y de Minas y Energía, con el propósito de impedir que un eventual incremento en los combustibles termine elevando los costos de transporte de alimentos, medicamentos y otros productos básicos. También se busca facilitar el traslado de equipos de socorro y ayuda humanitaria hacia las zonas que continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia.
El Gobierno estima que mantener estables los precios representará un ahorro de aproximadamente $152.600 millones para la Nación al cierre de 2026, siempre que se mantengan las condiciones actuales del mercado. La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, señaló que la medida pretende evitar que los costos de transporte recaigan sobre las personas que resultaron más afectadas por la tragedia.
Los valores que se mantendrán corresponden a precios de referencia definidos con la CREG, por lo que el precio final pagado por los consumidores puede presentar variaciones dependiendo de factores como los costos de distribución y los impuestos establecidos en cada municipio. En consecuencia, el congelamiento no necesariamente significa que todas las estaciones del país tengan exactamente el mismo precio.
Finalmente, las autoridades anunciaron que realizarán controles para verificar el cumplimiento de los precios establecidos en las estaciones de servicio. La medida estará vigente durante septiembre y representa una decisión orientada a contener el impacto que los combustibles tienen sobre el costo de vida en medio de la recuperación tras el terremoto.