El primer caso ocurrió en la vereda La Unión Vetas, sobre la vía hacia el corregimiento de La Gabarra. Un adolescente de 16 años murió luego de activar una mina antipersonal mientras se encontraba realizando labores agrícolas. El hecho volvió a generar preocupación por la presencia de artefactos explosivos en zonas frecuentadas por comunidades campesinas.
El segundo caso involucró a otro adolescente de 17 años, quien se movilizaba hacia el sector de Filoquemado, en la vía hacia Versalles, cuando habría sido interceptado y posteriormente asesinado. Según la Defensoría, el joven hacía parte de la guardia campesina y era hijo de un líder social de la región.
La Defensoría del Pueblo rechazó ambos hechos y pidió fortalecer las medidas de protección para la población civil, especialmente para niños, niñas y adolescentes, además de avanzar en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades.