El coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega fue absuelto por un tribunal federal de Miami en el proceso civil relacionado con la muerte del magistrado auxiliar del Consejo de Estado Carlos Horacio Urán, ocurrida en el contexto de la retoma del Palacio de Justicia en 1985. El juicio había comenzado el 8 de septiembre y la decisión fue adoptada por un jurado tras varias horas de deliberación.
Tras conocer el fallo, Plazas Vega aseguró en declaraciones a Caracol Radio que la deliberación se extendió durante aproximadamente tres horas y que el jurado tomó una decisión unánime. El militar retirado sostuvo que se siente satisfecho por haber sido “juzgado y absuelto por segunda vez”, y afirmó que considera que su situación judicial, tanto en Colombia como en Estados Unidos, quedó resuelta. Sus declaraciones corresponden a su versión sobre los hechos y sobre el alcance de la decisión estadounidense.

El caso estuvo relacionado con los señalamientos de que Urán habría salido con vida del Palacio de Justicia y posteriormente habría muerto bajo custodia militar. Entre los elementos presentados durante el proceso estuvieron un video en el que el magistrado aparece saliendo herido del edificio escoltado por militares, además de una billetera que fue encontrada en instalaciones del Ejército y otros documentos incorporados al expediente. La demanda civil fue presentada por las tres hijas de Carlos Horacio Urán ante tribunales estadounidenses.
Plazas Vega también se refirió a la decisión de la justicia colombiana que anteriormente lo había llevado a prisión. En primera instancia fue condenado a 30 años de cárcel por la desaparición de once personas, pero posteriormente la Corte Suprema de Justicia lo absolvió, decisión que permitió su salida de prisión después de haber permanecido detenido durante más de ocho años. Tras dejar Colombia, se estableció en Florida, circunstancia que permitió que la demanda civil presentada por la familia de Urán avanzara ante la justicia estadounidense.
El proceso en Miami se adelantó bajo una legislación estadounidense que permite presentar demandas civiles por presuntos actos de tortura y ejecuciones extrajudiciales, y no correspondía a un proceso penal. La absolución marca ahora un nuevo capítulo judicial en un caso que permanece vinculado a uno de los episodios más controvertidos de la historia reciente de Colombia. Plazas Vega afirmó que continuará como un ciudadano común y corriente y que considera superados los procesos judiciales que enfrentó durante años.