El Gobierno nacional confirmó que mantendrá los traslados de personas privadas de la libertad consideradas de alta peligrosidad, como parte de su estrategia para reforzar el control en las cárceles del país y enfrentar a las estructuras criminales que, según las autoridades, siguen operando desde adentro de los establecimientos penitenciarios. El anuncio fue hecho por el ministro de Justicia, Iván Cancino, quien insistió en que el Gobierno respaldará a los funcionarios de custodia y vigilancia frente a las amenazas derivadas de estas operaciones.
"Desde el inicio, la instrucción del presidente, Abelardo De la Espriella, ha sido clara: cero tolerancia con la delincuencia de los establecimientos carcelarios", afirmó Cancino, quien atribuyó los resultados a la articulación entre el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y el Ministerio de Defensa. Como principal cifra de la gestión, el ministro aseguró que en Barranquilla "ha bajado la delincuencia hasta el 63%" tras la implementación de la estrategia, un dato que el funcionario presentó sin precisar la metodología ni la fuente de medición utilizada.
El funcionario también admitió que las medidas han tenido un costo: el incremento de amenazas y atentados contra los funcionarios que ejecutan los traslados y custodian los centros penitenciarios, hecho que, lejos de leer como una alerta, interpretó como una validación de la estrategia. "La mejor muestra que hemos dado en el clavo: se han incrementado las amenazas y los atentados", sostuvo Cancino, en una lectura que equipara el aumento de la violencia contra sus funcionarios con un indicador de éxito.
Frente a este panorama, el ministro advirtió que las autoridades perseguirán a quienes amenacen o atenten contra los servidores del INPEC, del Ministerio de Justicia o de la Presidencia. "No vamos a tolerar amenazas o atentados contra ninguna de las personas que están involucradas en cumplir la ley y la Constitución", señaló, al tiempo que fue enfático en que las intimidaciones no modificarán el rumbo de la política penitenciaria del Gobierno.
Cancino cerró su intervención con un mensaje directo hacia quienes, según él, estarían detrás de los ataques: "Si creen que nos van a espantar con amenazas, con panfletos, con cilindro bomba, están absolutamente equivocados. Vamos por el buen camino y aquí los que tienen que estar preocupados y con miedo al imperio de la ley son los delincuentes", concluyó el ministro, sin que hasta el momento se conozcan cifras oficiales independientes que respalden el balance de reducción de delincuencia mencionado.