El Banco de la República decidió este miércoles 30 de septiembre aumentar en 25 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, que pasó del 12 % al 12,25 %. La decisión fue adoptada por mayoría en la Junta Directiva del Emisor.
La votación estuvo dividida: cuatro miembros de la Junta respaldaron llevar la tasa al 12,25 %, dos votaron por mantenerla en 12 % y uno planteó un incremento de 50 puntos básicos. Con esta decisión, el Banco retomó el ciclo de aumentos después de mantener la tasa estable en su reunión de julio.
Uno de los principales factores considerados por el Emisor fue el comportamiento reciente de la inflación. En agosto, la inflación anual volvió a aumentar y se ubicó en 6,2 %, mientras la inflación básica, que excluye alimentos y bienes regulados, alcanzó el 6,1 %. Los alimentos y los precios regulados también registraron incrementos importantes.
El Banco de la República también señaló que existen riesgos adicionales para la evolución de los precios, entre ellos los efectos que pueda generar el Fenómeno de El Niño sobre los alimentos y los bienes regulados. La decisión busca contribuir a contener las presiones inflacionarias y acercar nuevamente la inflación al objetivo establecido por el Emisor.
El incremento de la tasa tiene efectos sobre las condiciones financieras del país, particularmente sobre el costo de los créditos. Una tasa de referencia más alta puede encarecer el financiamiento para hogares y empresas, al tiempo que busca moderar las presiones de demanda y contribuir a controlar el crecimiento de los precios.
La tasa había permanecido en 12 % desde julio, cuando la Junta decidió mantenerla sin cambios. En aquella oportunidad, cuatro directores votaron por mantenerla y tres respaldaron un incremento de 50 puntos básicos.
Con la nueva decisión, la tasa de política monetaria queda en 12,25 %, en medio de un escenario en el que la inflación continúa por encima de la meta del Banco de la República. Las próximas decisiones de política monetaria dependerán de la evolución de los precios, las expectativas de inflación, la actividad económica y las condiciones financieras nacionales e internacionales.