El excandidato presidencial Sergio Fajardo presentó este miércoles un documento denominado Decálogo del Millón de Votos, en el que expone una serie de condiciones y principios que, a su juicio, deberían ser asumidos por quien aspire a conquistar el respaldo de los más de un millón de colombianos que votaron por su candidatura en la primera vuelta presidencial. Aunque el texto no menciona directamente a ningún candidato, distintos sectores políticos interpretan que sus planteamientos están dirigidos principalmente a Iván Cepeda, quien disputará la Presidencia en la segunda vuelta.
Uno de los primeros puntos del documento plantea la necesidad de reducir la polarización política y promover un clima de respeto entre los distintos sectores ideológicos. Fajardo propone que el debate electoral se centre en las ideas y no en la confrontación personal, insistiendo en la importancia de disminuir la tensión política que ha caracterizado la campaña presidencial.
El exalcalde de Medellín también fija una posición clara frente a la posibilidad de impulsar una Asamblea Constituyente. En su decálogo exige respeto irrestricto a la Constitución y a la independencia de los poderes públicos, rechazando cualquier iniciativa orientada a modificar el orden institucional por esa vía. Asimismo, plantea la necesidad de una rendición de cuentas rigurosa sobre la gestión del gobierno saliente, acompañada de medidas que fortalezcan la transparencia y la lucha contra la corrupción.

En materia de seguridad, Fajardo considera que la estrategia de Paz Total impulsada por el actual gobierno no ha producido los resultados esperados y propone reemplazarla por una política enfocada en la presencia efectiva del Estado en los territorios, el fortalecimiento institucional y la protección de los ciudadanos. El documento también incluye propuestas relacionadas con el fortalecimiento de la educación, la mejora del sistema de salud, la generación de oportunidades para los jóvenes, la protección de los derechos de las minorías, el impulso a la inversión productiva y una política exterior basada en criterios de pragmatismo y defensa de los intereses nacionales.
Con este pronunciamiento, Fajardo evita anunciar un respaldo inmediato a alguna de las campañas que continúan en competencia y deja abierta la discusión sobre el papel que jugará el electorado de centro en la definición de la Presidencia. El documento plantea una hoja de ruta programática que ahora deberá ser evaluada por los candidatos que buscan sumar apoyos de cara a la jornada electoral del próximo 21 de junio.