Las personas que utilicen cigarrillos electrónicos o vapeadores en lugares donde está prohibido fumar podrán recibir una multa de hasta $759.200, según la normativa vigente en Colombia. La medida busca proteger la salud pública y reducir la exposición de terceros a los aerosoles emitidos por estos dispositivos.
La restricción aplica en sitios como restaurantes, bares, centros comerciales, hospitales, instituciones educativas, oficinas, entidades públicas y sistemas de transporte, entre otros espacios cerrados de acceso al público.
Además de las sanciones para los usuarios, la ley también contempla medidas contra los establecimientos que permitan el uso de vapeadores en zonas donde está prohibido o incumplan las normas relacionadas con su comercialización y publicidad.