El Movimiento de Salvación Nacional anunció que radicará proposiciones en el Senado y la Cámara de Representantes para que el Congreso sesione de manera extraordinaria en una base militar el próximo 7 de agosto, con el fin de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tome posesión fuera del tradicional recinto del Capitolio Nacional.
La iniciativa busca respaldar la solicitud del mandatario electo, quien ha manifestado su interés en realizar la ceremonia en una guarnición militar como símbolo de apoyo a las Fuerzas Militares. No obstante, desde el Senado recordaron que la Constitución y la Ley 5 de 1992 establecen que el presidente debe jurar ante el Congreso en pleno, por lo que el cambio de sede solo sería posible si ambas cámaras aprueban formalmente el traslado.
Para que la propuesta prospere, el nuevo Congreso —que se instalará el próximo 20 de julio— deberá debatir y aprobar una proposición en el Senado y otra en la Cámara de Representantes. Solo con el respaldo de ambas corporaciones y el quórum requerido podría realizarse legalmente la sesión solemne en una base militar.
La propuesta ha abierto un debate político e institucional sobre el significado de trasladar uno de los actos más representativos de la democracia colombiana a una instalación militar. Mientras sus promotores sostienen que sería un gesto de respaldo a la Fuerza Pública y una muestra de descentralización, sectores críticos consideran que la posesión presidencial, como expresión del poder civil, históricamente ha estado ligada al Congreso y advierten que cambiar ese escenario podría enviar un mensaje de fuerte simbolismo sobre la relación entre el nuevo gobierno y las Fuerzas Armadas.