El Centro Democrático quedó en el centro de una fuerte controversia política luego de que la excandidata presidencial Paloma Valencia afirmara que la colectividad "no es un partido de derecha", durante una cumbre del partido realizada en Antioquia.
Valencia explicó que el Centro Democrático no representa un modelo en el que el Estado permanezca indiferente frente a las necesidades de la población. "El que cree que esto es un partido de Hayek y de las libertades económicas donde el Estado se queda cruzado de brazos y ve cómo se mueren de hambre los ciudadanos, se equivoca", señaló.
Las declaraciones generaron una inmediata respuesta de varios dirigentes del partido. La exsenadora María Fernanda Cabal aseguró que la colectividad enfrenta una "crisis ideológica", mientras que el representante Daniel Briceño sostuvo que intentar desplazar al partido hacia el centro político "ya fracasó".
Por su parte, el senador Andrés Forero defendió las ideas del libre mercado, expresó su respaldo a los postulados de Friedrich Hayek y Adam Smith, y dejó claro que permanecerá en el Centro Democrático, del que es fundador.
La polémica volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la identidad ideológica del partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe y alimentó las versiones sobre una eventual reorganización de los sectores de derecha de cara a las elecciones regionales de 2027.