La relación entre Colombia y Estados Unidos entró en una nueva etapa tras la reunión entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el presidente Abelardo de la Espriella. Durante una declaración conjunta, Rubio afirmó que Washington busca fortalecer nuevamente los vínculos con Bogotá y construir una “época dorada” en la relación bilateral, al tiempo que calificó los últimos cuatro años como una “aberración”, en referencia al gobierno de Gustavo Petro.
Rubio sostuvo que Estados Unidos y Colombia están llamados a ser aliados y socios estratégicos, y destacó los vínculos económicos, culturales y sociales entre ambos países. El funcionario estadounidense también cuestionó la gestión del gobierno anterior, al afirmar que De la Espriella recibió “muchos desastres” y “cuatro años de muy mala gestión”. Estas afirmaciones corresponden a la valoración política expresada por Rubio durante su intervención y no constituyen por sí mismas una evaluación independiente sobre los resultados del anterior gobierno colombiano.
Uno de los principales asuntos abordados fue la seguridad y la lucha contra el narcotráfico. Rubio señaló que ambos países enfrentan redes y grupos criminales que operan de manera transnacional y sostuvo que la seguridad constituye una condición fundamental para alcanzar la prosperidad. Por su parte, De la Espriella aseguró que el acercamiento representa un “nuevo renacer” en las relaciones con Washington y afirmó que se está construyendo una relación que, según su Gobierno, había sido interrumpida durante los últimos cuatro años.
Durante el encuentro también fue presentado el denominado “Acuerdo de Barranquilla”, una propuesta estructurada alrededor de tres ejes: recuperación económica, seguridad y protección del hemisferio. De la Espriella explicó que Colombia pondría sobre la mesa proyectos, territorios, capacidades productivas y recursos, mientras Estados Unidos aportaría inversiones, financiamiento, tecnología y capacidad empresarial. En materia de seguridad, las conversaciones incluyeron el fortalecimiento de las capacidades militares y de inteligencia, la lucha contra el narcotráfico, además de asuntos relacionados con Venezuela, migración y cooperación fronteriza.
Sin embargo, uno de los temas económicos que más interés genera quedó sin una definición pública: los aranceles estadounidenses a los productos colombianos. Aunque De la Espriella ha solicitado a Washington suspender estas medidas para favorecer la economía nacional, Rubio no anunció durante la declaración conjunta un acuerdo al respecto y se limitó a señalar que ambos países pueden trabajar para obtener beneficios comerciales mutuos. La reunión también estuvo marcada por el agradecimiento del mandatario colombiano a la asistencia estadounidense tras el terremoto del 10 de agosto, mientras Rubio continúa su gira por Sudamérica, con visitas previstas a Ecuador y Perú.